Trucos sencillos para reducir el desperdicio alimentario

Trucos sencillos para reducir el desperdicio alimentario

Sensibilització ambiental

Soy madre, de dos niños de 2 y 4 años.  La hora de comer o cenar siempre es una excusa fantástica para experimentar y aprender sobre texturas y colores: ahora tiro un guisante a la cabeza de mi hermano, a ver qué pasa si sumerjo un poco de brócoli dentro de un vaso de agua, mamá esto no me gusta, ya no quiero más… las mil y una anécdotas que pueden llegar a convertirse en una pesadilla si intentas no malgastarla comida.

En Cataluña estamos tirando una media de 34,9 kg de alimentos por persona y año y el 58 % del  desperdicio se produce en nuestros hogares. Imaginad, esta cifra equivale a los alimentos que podemos consumir durante 20 días y son 112 euros que nos podríamos haber ahorrado y que han ido directos a la basura!Estos alimentos desperdiciados generan miles de toneladas de gases de efecto invernadero, los causantes que esté aumentando la temperatura media del Planeta. Así que sí, por pequeña que sea, existe una relación entre los guisantes aplastados que mis hijos han decidido no comer y estos veranos tan calurosos que últimamente pasamos con más frecuencia.

Food-Waste

 

Y es cierto que una gran parte de desperdicio alimentario se produce en el campo, en la distribución al sector de la restauración yque es aquí donde hay que actuar para ajustar la producción a las necesidades reales de la ciudadanía. Pero, como siempre, como consumidores tenemos un papel muy relevante en demandar que no se tiren tantos alimentos en toda la cadena de producción y en poner nuestro granitode arena para hacer que esto sea posible.

Pero, ¿qué eslo que podemos hacer para reducir el desperdicio alimentario si apenas conseguimos llegar enteros y cabales a la hora de cenar?

Las buenas noticias son que aquí tenéis algunas ideas sencillas y divertidas que os pueden ayudar a hacerlo posible:

En la tienda:

  • Hagamos una compra inteligenteinvitando a nuestros niños a que colaboren en la lista de la compra. ¿Qué hay en la nevera? ¿Qué menús cocinaremos durante la semana? ¿Qué necesitamos y qué cantidades?
  • Busquemos frutas y verduras con formas divertidas para comprar: muchas frutas y verduras se tiran por su forma, color o medida cuando generalmente son perfectamente aptas para el consumo. ¡Encontradlas! ¡A quién no le gusta comerse aquella patata a la que empieza a salirle un cuerno o un calabacín que parece a una barca!
  • Seamosrealistas, si a mis niños no les gustan las manzanas, quizás no es necesario que compre dos quilos y con dos ya es suficiente.

En casa:

  • Organicemos juntos la nevera y la despensa: ¿qué es lo que debemosconsumir primero? ¿Es necesario que congelemos alguna cosa?
  • Designemosel día de la cena de reaprovechamiento: un día a la semana toca mirar la nevera ypensar qué nos ingeniamos para consumir todas las sobras que hay. ¡Ya veréis que se os ocurren recetas y mezclas bien originales!
  • Hemos aprendido a hacer pasteles, galletas, tortillas, pizzas, gazpachos, croquetas mermeladas y compotas. Hay miles de recetas que los niñospueden hacer, incluso los más pequeños, y puede ser una fantástica manera de pasar la tarde juntos, aprovechar la comida… y disfrutar todos juntos después en la mesa. ¿A quién no le gusta comer un bizcocho de fruta madura buenísimo que hemos cocinado nosotros mismos?
  • Usemosnuestros sentidosy aprendamos a entender las fechas de caducidad y consumo preferente, que no son lo mismo. Incluso productos como la carne, siempre que se hayan almacenado correctamente, pueden estar en buenas condiciones para comer una vez pasada la fecha de consumo preferente. Huele, mira su color, pruébalo un poco, cuando un producto está en mal estado se nota. Y recuerda que la carne no tiene porqué tener un color rojo brillante ya que a menudo en contacto con el aire se puede oxidar, pero sigue siendo perfectamente sana.¡Confía en tus sentidos!

En la mesa:

  • Antes de servir los platos nos preguntamos: ¿tenemos mucha hambre? Y ajustamos las cantidades a lo que creemos que podemos comer… pero un poco menos. ¡Siempre estamos a tiempo de repetir!
  • Hagamos platos divertidos: una cara, un paisaje, un vehículo. Juguemos, pero no juguemos estropeando la comida. Juguemos creando platos originales yusando la creatividad en la mesa.
  • Si vamos a un restaurante ¡pidamoslas sobras para llevar! Es nuestra comida y la hemos pagado, esta buenísima, ¿porqué no podemos repetir por la noche? ¡No tengáis vergüenza!

Es importante que con nuestro ejemplo hagamos conscientes a los niños que, con pequeñas aportaciones y buenas actitudes, podemos hacer un consumo más responsable que evite el desperdicio de muchas toneladas de alimentos. Los pequeños cambios son poderosos y nos ayudaran a mejorar las condiciones ambientales y sociales de nuestro entorno. Como consumidores tenemos mucho poder, y nuestros hijos aún más.

En Andròmines tenemos un área de trabajo de recuperación de alimentos de restaurantes y bares, quizás por este motivo estoy más sensibilizada sobre el tema del desperdicio. Pero también creemos en el poder de los consumidores y en el consumo responsable, y trabajamos cada día para hacer llegar a las personas la importancia de cuidar del medio ambiente a través del programa de educación ambiental: hacemos talleres familiares, para agrupaciones, ayuntamientos, etc. También colaboramos con la recogida de alimentos en establecimientos y participamos en la recogida de excedentes alimentarios del Hospital de Can Ruti (en el marco del Programa Pont Alimentari y en colaboración con otras entidades); Andròmines asegura que se cumplen todos los requisitos de seguridad alimentaria durante el transporte; posteriormente reaprovechamos estos alimentos a través de programas como Una Mossegada a l’exclusió (de inserción sociolaboral en colaboración con los Servicios Sociales y el apoyo de Fundació La Caixa y el Dep. Treball, Afers Socials i Família), Plat a Taula (con la colaboración de la Agència de Residus) y en colaboración con otras entidades sociales.

diptic malbaratament

 

¡Entre todas y todos cada díaavanzamosun poco más en disminuir la cantidad de comida que tiramos!

Núria Sau San Luis

Directora de proyectos en AndròminesFood-Waste

Trucos sencillos para reducir el desperdicio alimentario

Trucos sencillos para reducir el desperdicio alimentario

Sensibilització ambiental Sensibilització social

1_fruit-933674_960_720Soy madre, de dos niños de 2 y 4 años.  La hora de comer o cenar siempre es una excusa fantástica para experimentar y aprender sobre texturas y colores: ahora tiro un guisante a la cabeza de mi hermano, a ver qué pasa si sumerjo un poco de brócoli dentro de un vaso de agua, mamá esto no me gusta, ya no quiero más… las mil y una anécdotas que pueden llegar a convertirse en una pesadilla si intentas no malgastarla comida.

En Cataluña estamos tirando una media de 34,9 kg de alimentos por persona y año y el 58 % del  desperdicio se produce en nuestros hogares. Imaginad, esta cifra equivale a los alimentos que podemos consumir durante 20 días y son 112 euros que nos podríamos haber ahorrado y que han ido directos a la basura!Estos alimentos desperdiciados generan miles de toneladas de gases de efecto invernadero, los causantes que esté aumentando la temperatura media del Planeta. Así que sí, por pequeña que sea, existe una relación entre los guisantes aplastados que mis hijos han decidido no comer y estos veranos tan calurosos que últimamente pasamos con más frecuencia.

Food-Waste

Y es cierto que una gran parte de desperdicio alimentario se produce en el campo, en la distribución al sector de la restauración yque es aquí donde hay que actuar para ajustar la producción a las necesidades reales de la ciudadanía. Pero, como siempre, como consumidores tenemos un papel muy relevante en demandar que no se tiren tantos alimentos en toda la cadena de producción y en poner nuestro granitode arena para hacer que esto sea posible.

Pero, ¿qué eslo que podemos hacer para reducir el desperdicio alimentario si apenas conseguimos llegar enteros y cabales a la hora de cenar?

Las buenas noticias son que aquí tenéis algunas ideas sencillas y divertidas que os pueden ayudar a hacerlo posible:

En la tienda:

  • Hagamos una compra inteligenteinvitando a nuestros niños a que colaboren en la lista de la compra. ¿Qué hay en la nevera? ¿Qué menús cocinaremos durante la semana? ¿Qué necesitamos y qué cantidades?
  • Busquemos frutas y verduras con formas divertidas para comprar: muchas frutas y verduras se tiran por su forma, color o medida cuando generalmente son perfectamente aptas para el consumo. ¡Encontradlas! ¡A quién no le gusta comerse aquella patata a la que empieza a salirle un cuerno o un calabacín que parece a una barca!
  • Seamosrealistas, si a mis niños no les gustan las manzanas, quizás no es necesario que compre dos quilos y con dos ya es suficiente.

En casa:

  • Organicemos juntos la nevera y la despensa: ¿qué es lo que debemosconsumir primero? ¿Es necesario que congelemos alguna cosa?
  • Designemosel día de la cena de reaprovechamiento: un día a la semana toca mirar la nevera ypensar qué nos ingeniamos para consumir todas las sobras que hay. ¡Ya veréis que se os ocurren recetas y mezclas bien originales!
  • Hemos aprendido a hacer pasteles, galletas, tortillas, pizzas, gazpachos, croquetas mermeladas y compotas. Hay miles de recetas que los niñospueden hacer, incluso los más pequeños, y puede ser una fantástica manera de pasar la tarde juntos, aprovechar la comida… y disfrutar todos juntos después en la mesa. ¿A quién no le gusta comer un bizcocho de fruta madura buenísimo que hemos cocinado nosotros mismos?
  • Usemosnuestros sentidosy aprendamos a entender las fechas de caducidad y consumo preferente, que no son lo mismo. Incluso productos como la carne, siempre que se hayan almacenado correctamente, pueden estar en buenas condiciones para comer una vez pasada la fecha de consumo preferente. Huele, mira su color, pruébalo un poco, cuando un producto está en mal estado se nota. Y recuerda que la carne no tiene porqué tener un color rojo brillante ya que a menudo en contacto con el aire se puede oxidar, pero sigue siendo perfectamente sana.¡Confía en tus sentidos!

En la mesa:

  • Antes de servir los platos nos preguntamos: ¿tenemos mucha hambre? Y ajustamos las cantidades a lo que creemos que podemos comer… pero un poco menos. ¡Siempre estamos a tiempo de repetir!
  • Hagamos platos divertidos: una cara, un paisaje, un vehículo. Juguemos, pero no juguemos estropeando la comida. Juguemos creando platos originales yusando la creatividad en la mesa.
  • Si vamos a un restaurante ¡pidamoslas sobras para llevar! Es nuestra comida y la hemos pagado, esta buenísima, ¿porqué no podemos repetir por la noche? ¡No tengáis vergüenza!

Es importante que con nuestro ejemplo hagamos conscientes a los niños que, con pequeñas aportaciones y buenas actitudes, podemos hacer un consumo más responsable que evite el desperdicio de muchas toneladas de alimentos. Los pequeños cambios son poderosos y nos ayudaran a mejorar las condiciones ambientales y sociales de nuestro entorno. Como consumidores tenemos mucho poder, y nuestros hijos aún más.

En Andròmines tenemos un área de trabajo de recuperación de alimentos de restaurantes y bares, quizás por este motivo estoy más sensibilizada sobre el tema del desperdicio. Pero también creemos en el poder de los consumidores y en el consumo responsable, y trabajamos cada día para hacer llegar a las personas la importancia de cuidar del medio ambiente a través del programa de educación ambiental: hacemos talleres familiares, para agrupaciones, ayuntamientos, etc. También colaboramos con la recogida de alimentos en establecimientos y participamos en la recogida de excedentes alimentarios del Hospital de Can Ruti (en el marco del Programa Pont Alimentari y en colaboración con otras entidades); Andròmines asegura que se cumplen todos los requisitos de seguridad alimentaria durante el transporte; posteriormente reaprovechamos estos alimentos a través de programas como Una Mossegada a l’exclusió (de inserción sociolaboral en colaboración con los Servicios Sociales y el apoyo de Fundació La Caixa y el Dep. Treball, Afers Socials i Família), Plat a Taula (con la colaboración de la Agència de Residus) y en colaboración con otras entidades sociales.

 

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¡Entre todas y todos cada día avanzamos un poco más en disminuir la cantidad de comida que tiramos!

Núria Sau San Luis

Directora de Proyectos en Andròmines