Uno de los impactos más invisibles de esta crisis de la COVID19 ha sido la gran cantidad de familias y jóvenes y adolescentes que se vieron, de un día por el otro, encerrados en casa y teniendo que seguir el curso a distancia sin contar con suficientes ordenadores o aparatos tecnológicos para que toda la familia pudieran desarrollar sus tareas con la máxima normalidad posible.
Una unión de esfuerzos
Durante estos meses de crisis a Andròmines hemos enfocado todos nuestros esfuerzos y recursos al dotar de ordenadores y tabletas a todas aquellas personas, familias y entidades que no tenían para poder seguir las clases o para estar en contacto con sus familiares.
Han sido meses muy intensos de coordinación entre diferentes agentes y de trabajo en red, pero trabajo en red del de verdad: todo el mundo aportando lo mejor de sí mismo para pensar qué era la mejor manera de llegar al número más grande de personas posible y hacerlo de la mejor manera posible. Se han movido contactos, recursos, equipos, se han generado ideas, se han evaluado y repensado mil maneras de hacer posible el que, a priori, parecía imposible. Podemos decir que todo el mundo ha puesto toda la carne en el asador, ni una sola persona no ha aportado lo mejor de sí misma y desde su especialidad para poder conseguir un objetivo común: ofrecer la oportunidad de continuar los estudios a todas aquellas personas que se habían quedado sin acceso a un ordenador.
Así, con la ayuda de muchas personas, entidades y organizaciones, cada una de ellas aportando el que mejor puede o sabe hacer, hemos conseguido llegar a 378 familias, 1.425 niños y 1,465 adolescentes, y hemos hecho posible recuperar más de 2Tn de residuos peligrosos.
Pero no lo hemos hecho suelas: 82 Agentes colaboradores
Entidades donantes:
- Agencia de Residuos de Cataluña
- Banco de Recursos
- Nestlé España
- Audio Echnica iberia
- Catalana Occidente
Entidades receptoras:
- 67 Centros residenciales de menores (*CRAEs)
- Colegio de Médicos de Barcelona
- Instituto Gabriela Mistral
- Fundació San Juan de Dios
- Fundació Trabor
- Red de ayuda mutua del Pueblo Seco
Entidades colaboradoras:
- Eways
- Consejo de Cámaras de Cataluña
- Consell per la República
- Guanyem-hi tots!de Federació Catalana de Voluntariat Social
- Juvanteny Fundación
- DGAIA
Muchas gracias de todo corazón a todas por hacerlo posible. Sin vosotras no nos hubimos salido y, además, hemos aprendido mucho en este camino. Continuaremos luchando para garantizar la igualdad de oportunidades de todas las personas y porque la brecha digital sea cada día menos brecha.
Hacer visible lo invisible
Estamos firmemente convencidas que se ha hecho visible la gran desigualdad en que vivimos como sociedad. Las personas más vulnerables han sido las que más rápidamente se han visto impactadas en esta crisis y nosotras nos negamos a qué esta sea la «nueva normalidad». Nos negamos a qué sea normal que más de 3.260 niños y jóvenes no puedan continuar sus estudios porque no disponen de los medios necesarios y que nadie tome medidas. Nos negamos a que miles de familias no tengan suficientes alimentos para pasar los días, porque se han quedado en el paro y las prestaciones no llegan.
Esto no es normal, nos negamos a normalizarlo, y desde aquí seguiremos trabajando para que esta no sea la nueva normalidad. Que la gente no tenga ordenador a casa o no tenga las necesidades básicas cubiertas, y que sean las entidades y la solidaridad humana la que haya de dar respuesta a esta situación de emergencia, no tiene que ser normal. Desde Andròmines nos encontraréis trabajando para que todo el mundo tenga las mismas oportunidades ante una situación de adversidad.
Continuamos!












La emergencia ecológica puede comportar la muerte y desplazamiento de millones de personas y no habrá fronteras que las puedan parar, ni políticas suficientes mezquinas que nos impidan otorgarles la justicia social y humanitaria que necesitarán. Todo esto sin tener en cuenta la pérdida irreemplazable en biodiversidad planetaria y de especies que pueden ser esenciales para mantener los equilibrios ecológicos. Pero también la proliferación otras especies que no nos son tan amigas, como los mosquitos tigre, que puede comportar el aumento de dolencias tropicales a casa nuestra.
Impulsar cambios en nuestra alimentación y hábitos de consumo, adquirir productos de proximidad y de calidad, y comprar solo aquello que sabemos que consumiremos, esta es la clave. Porque solo se produce aquello que los consumidores adquirimos y no consumir innecesariamente o consumir con criterio puede ser nuestra pequeña contribución para atenuar la crisis climática.

Un titular elegido totalmente al azar … pero podemos manifestar esta realidad con miles de titulares parecidos pero todos refleja lo mismo: el negocio de la ropa y la expansión de la industria textil.
Este bombardeo constante de publicidad que impregna cualquier canal o medio, tiene una explicación muy sencilla. Genera beneficios multimillonarios para las cadenas de ropa y grandes marcas. Según el informe de Greenpeace
Es necesario un cambio de modelo en el consumo, que la sociedad reflexione de este consumo irresponsable y evitar caer en la trampa de las ofertas y campañas publicitarias. Pero en paralelo las industrias textiles también tienen que hacer deberes y contribuir a disminuir el ritmo de renovaciones en las colecciones y garantizar una ropa más natural y duradera que no se arruine al cabo de pocas lavadoras como pasa a la actualidad.